Entradas y control de acceso para actos escolares
El acto de egresados, la muestra anual, la cena de la cooperadora, el festival de la familia. Son eventos con cupo, casi siempre con plata de por medio, y con una puerta que atienden docentes y padres, no personal de seguridad. Contramarca es un sistema para eso: cada persona recibe su código QR y el día del acto cualquier celular del equipo controla la entrada.
Somos de Posadas y el número que atiende es un 376. Si hace falta hablar el día anterior al acto, hablan con alguien que está a la misma hora que ustedes.
El precio se cotiza según el evento
Escribinos y les pasamos un presupuesto: contanos qué evento es, para cuándo y cuánta gente esperan. Atiende alguien de Posadas, a la misma hora que ustedes.
Acompañamos el primero de punta a punta: no es una versión recortada ni una demostración, es el sistema completo.
La plata la cobran ustedes
Contramarca no toca el dinero y no es intermediario de la cobranza. Cobran como ya lo hacen — Mercado Pago, transferencia o efectivo — y va directo a la cuenta de la institución. Si usan Mercado Pago, la entrada se emite sola apenas se acredita el pago; si cobran por transferencia o en mano, la reserva queda tomada y vence sola si no se paga.
Si el acto es gratuito, también sirve
Muchos actos no se cobran, pero el salón tiene un límite y las familias son más que las butacas. Se comparte un enlace, las familias se anotan solas, el cupo se respeta y la lista de espera se mueve sola cuando alguien cancela. Cada una recibe su entrada por correo, con el remitente de la institución.
Una familia, un solo código
Una familia de cinco no necesita cinco QR sueltos en cinco teléfonos distintos. Son cinco entradas atadas a un mismo código: si llegan todos juntos se resuelve de una vez, y si el padre llega más tarde el mismo código vuelve a abrirse y muestra quién falta. No se gasta al primer escaneo: se va completando.
La puerta, con los celulares que ya tienen
Sin comprar lectoras y sin instalar ninguna aplicación: se abre una página y listo. Pueden ser dos celulares o siete, no hay límite ni costo por cada uno. La pantalla es grande y de un solo color, para leerla de reojo con gente esperando: verde entra, ámbar ya entró, rojo no es válida. Un intento repetido no se parece en nada a un ingreso válido.
Y si se corta internet, sigue funcionando. Antes de abrir la puerta, cada celular se baja el padrón del evento y valida contra esa copia.
Que no entren más de los que entran
Se carga la capacidad del salón y el sistema no deja emitir más entradas que esa cifra, ni por el enlace público ni a mano. Durante el acto se ve en vivo cuántos entraron y cuántos faltan. Para un salón con habilitación por capacidad, eso deja de ser una estimación.
Si venden por curso, se sabe quién vendió cuánto
Cada docente, cada curso o cada familia que colabora puede repartir su propio enlace. Al final el sistema dice cuánto vendió cada uno, sin talonarios que aparecen a medias ni una planilla que alguien tiene que rehacer. Y si el salón tiene platea numerada, la butaca se asigna sola: en el mismo acto pueden convivir butacas numeradas y entradas generales.
Los datos, y el plan B si falla todo
Los datos de las familias quedan en la cuenta de la institución y los ve solo quien ustedes autoricen. El código QR no lleva datos personales: es un número al azar que únicamente significa algo dentro del sistema. Cada escaneo queda registrado, con quién lo hizo y a qué hora.
La noche anterior les llega el listado completo por correo, para imprimir. Cada entrada tiene además un código corto de seis caracteres que se puede tipear a mano si la cámara no colabora, y se puede autorizar a alguien en el momento: queda asentado igual, con el nombre de quien lo autorizó.
Cómo se empieza
- Quince minutos por teléfono o WhatsApp. Nos cuentan qué acto tienen, para cuánta gente y si se cobra. No hay que decidir nada ahí.
- Cargamos el acto con ustedes. Les queda el enlace para compartir por el cuaderno de comunicaciones, el grupo de padres o la cartelera.
- El día del acto. Los celulares del equipo son las lectoras. Nosotros estamos disponibles esa tarde por si algo no sale como esperaban.
Para eventos de hasta 2.500 personas
Desde un acto de cien familias en el salón hasta una colación en un auditorio. Si el suyo es más grande, igual escribinos y lo vemos.